El mundo en el que vivimos se mueve a pasos agigantados. Es común que nos pasemos los días de un lugar para otro o de un tema para otro. Y en ello se nos van sumando dosis de estrés que se acumulan y que pueden llevarnos al agotamiento. Justo por eso, hoy he querido hablarte del Mindfulness para el trabajo, como una herramienta fantástica para mejorar no solo tu rendimiento sino, más importante aún, tu bienestar y calidad de vida.
Cuando estamos en la vorágine de las actividades, respondiendo emails, entrando y saliendo de vídeo conferencias o reuniones físicas, entregando pedidos, haciendo presupuestos, negociando con clientes o con proveedores, tenemos el cerebro andando a mil por hora.
Y en ese andar, pueden llegar a confundirse nuestros pensamientos. Nos podemos llegar a cansar tanto, que simplemente empezamos a actuar de forma autómata, olvidando la estrategia y fundamentalmente rezagando nuestro bienestar.
Es justo por eso que crear hábitos saludables de trabajo, en los que tengas un espacio para ti, para el silencio, la meditación, la vuelta a tu interior con paz y tranquilidad, es de las mejores costumbres que puedes adoptar. Acompáñame a que revisemos juntos de qué forma el Mindfulness para el trabajo puede trasformar para bien tus dinámicas diarias.
¿Qué es el Mindfulness?
Antes de entrar en las técnicas de Mindfulness para el trabajo, es necesario que tengamos claro a qué se refiere este concepto.
El Mindfulness es una práctica que sustenta su filosofía en la invitación a vivir el momento presente. En este sentido, involucra la meditación y las técnicas de relajación como herramientas, pero es fundamentalmente una visión general ante la vida.
Las personas que lo practican con asiduidad, van trabajando en el desarrollo de un profundo estado de conciencia, que esté libre de juicios sobre nuestros pensamientos, emociones y sensaciones.
La filosofía en general nos conduce a prestar atención absoluta a lo que ocurre en nuestro interior a cada momento, de forma que podamos ir trabajando en ello sin que derive en situaciones más complejas.
También conocido como la técnica de la atención plena, el Mindfulness nos ayuda a no dejarnos inundar por la ansiedad de los sucesos que están por venir, ni tampoco trastornarnos por las cosas que ocurrieron en el pasado, sino a mantener siempre el foco puesto en el aquí y el ahora.
La utilidad del Mindfulness laboral
El Mindfulness para el trabajo es una herramienta fantástica, que nos permite gestionar estados de estrés y de ansiedad, no perdiendo el foco de nosotros mismos y la situación presente.
De esta manera, nos ayuda a mejorar nuestro humor en las actividades del día a día, a no dejarnos dominar por situaciones de las que no tenemos el control, a relacionarnos mejor con las demás personas y a tomar decisiones con mayor asertividad.
4 claves para practicar el Mindfulness para el trabajo
1. Inicia tu jornada de forma consciente
Nos pasa continuamente, especialmente cuando trabajamos desde casa, que nos cuesta diferenciar entre el inicio del trabajo y los límites con nuestra vida personal y familiar.
Una de las claves más importantes para poner en práctica el Mindfulness para el trabajo es iniciar cada jornada con plena conciencia de ello.
Cada vez que te sientes frente al computador ordenador, presta atención a tus acciones, a tu postura, a cada paso que sigues. Lleva tu mente al momento presente y dale la importancia que merece al inicio de tu día laboral.
2. Aprende a respirar
Otra de las claves sobre el Mindfulness para el trabajo es aprender a respirar. En esos momentos en los que sientes mucha ansiedad, nervios o picos de estrés, la mejor manera de volver a tu centro es respirando.
¿Cómo hacerlo? Cierra tus ojos y realiza unas quince o veinte respiraciones profundas, de forma consciente. Pon el centro en el sonido y el ritmo de tu respiración, en la forma en la que el aire entra y sale de tus pulmones. Una vez que termines el ciclo verás cómo te sientes bastante más calmado.
3. Presta atención a tu alimentación
Cuando estás en tu rutina laboral, en el medio de tareas y tareas, muchas veces puedes caer en la desorganización con la comida.
¿Cuántas veces te ha pasado que estás dedicado terminando un informe o algún trabajo, y cuando miras el reloj son las tres de la tarde y se te ha olvidado almorzar?
Pues la alimentación es una de las claves para practicar el Mindfulness para el trabajo, entendiéndose como parte fundamental de tu bienestar y de tu conexión con tu cuerpo en el aquí y el ahora.
Lo ideal es que planifiques tus comidas y meriendas antes de empezar la jornada, de modo que no te dé por improvisar con cualquier cosa al paso. También es importante que te tomes un tiempo para comer, para saborear cada bocado con calma.
4. Realiza breaks
Y cerramos este recorrido por las claves que te ayudarán a practicar el Mindfulness para el trabajo con una recomendación que es vital para mantener tu cabeza relajada, y es que tomes cada cierto tiempo un break de al menos unos diez minutos.
En este lapso de tiempo no deberías mantenerte en la computadora tan solo viendo redes sociales o páginas de chistes, sino que te tendrías que desconectar un poco, para que realmente puedas despejar la mente.
Levántate del escritorio, bebe un vaso de agua, camina un poco si puedes, haz un par de ejercicios, habla con un amigo, conecta con la naturaleza… cualquier actividad que te permita volver a ti mismo y llevar tu mente a la relajación.
En definitiva, las técnicas de Mindfulness para el trabajo son una herramienta muy valiosa para entender y vivir nuestras actividades diarias desde otra perspectiva. Una en la que el trabajo sea importante, sí, pero nunca más que nuestro propio bienestar y calidad de vida.
Practicando la atención plena te mantienes en el aquí y el ahora, con foco en ti mismo, en la experimentación saludable de tus emociones y en el logro de las metas que te establezcas.


